Orientación laboral

Cómo dar malas noticias

Nadie quiere dar malas nuevas… pero es un hecho que alguien tiene que hacerlo, y eventualmente nos toca el turno. En estos tiempos de incertidumbre laboral y con el despido como la sombra que se extiende sobre todos nosotros, no es una mala idea tomarse el trabajo de aprender el arte de dar malas noticias, pues no tenemos noticia de que exista formación profesional al respecto.

¿Cómo dar malas noticias sin que terminemos por ser el mensajero que acaba asesinado?

1. Ve directo al punto. No evadas el tema ni des rodeos. Una vez que estés frente al destinatario y víctima de tus malas noticias, ve al punto: “Hola. Tengo malas noticias…”, es sin duda la mejor manera de comenzar.

2. Acompaña de buenas noticias. Una vez que has entrado en materia, viene bien un poco de suavidad: acompaña las malas noticias con algunas buenas: “Me he enterado que este mes tuviste una excelente marca de ventas…”. Es importante que las buenas noticias tengan relación directa con la mala noticia que vas a dar, de manera que sirva como un paliativo.

3. Da la noticia de forma directa y expresada sencillamente: “Vamos a tener que despedirte”. Así, si eufemismos que puedan llevar a una mala comprensión del mensaje. Lo único peor que una mala noticia es una mala noticia que tiene que repetirse y fundamenta falsas esperanzas.

4. Empatiza. Nunca dejes que quien recibe una mala noticia de tu parte se quede a solas. Quédate algunos minutos cerca. La mejor estrategia: permanecer en silencio.