Formación

Cómo facilitar la labor de un intérprete

Como comentamos en un post anterior que te invito a releer, traductor e intérprete son dos profesiones diferentes, especialmente desde el punto de vista de los desafíos y destrezas que suponen, además por su puesto del conocimiento técnico y habilidades que requieren.

El trabajo de intérprete en especial, supone un estado de atención y habilidad tal, que muchas veces éstos se cambian entre sí en un lapso de no más de una hora para poder rendir al máximo en su labor, en caso de discursos o locuciones muy extensas. Por ello, facilitar su labor es un punto clave…

¿Cómo trabajar con un intérprete?

Si tú eres quien da el discurso, puedes facilitar en mucho su tarea, con cualquiera de estas medidas:

  • Habla directamente con tu contraparte (no con el intérprete) y utiliza  siempre la primera persona. Por ejemplo: di ‘gracias’ en lugar de “le agradezco”.
  • Utiliza frases completas. Es más fácil de interpretar y expresar a través de las ideas correctas.
  • Utiliza un lenguaje simple. Esto evita malentendidos por parte del intérprete y le proteges protección contra la mala interpretación.
  • Explica los términos o conceptos difíciles. El trabajo de un intérprete es tomar el idioma de origen y convertirlo en el idioma de destino, pero por lo general no va a añadir su propio conocimiento o la comprensión al explicar algo.
  • Deténte con frecuencia y a un ritmo constante. Haz una pausa después de un pensamiento completo, o después de haber hecho un punto importante. Evita las frases largas y complejas, ya que puedes hacer que sea difícil para el intérprete para recordar lo que has dicho.
  • Valora que las interpretaciones pueden tomar mucho más tiempo que el discurso original.
  • Habla despacio y con claridad, sobre todo si el intérprete no se utiliza  el acento local.