Contratos

Contratar a mayores de 45 años sale rentable

Una de las mayores tragedias de países como España, Grecia o Portugal que sufren una alta tasa de paro es la dificultad de recolocar en el mercado, una vez se supere la crisis, a los mayores de 50 años. Con ese objetivo, en España se arbitran una serie de ayudas a la contratación mediante lo que se llaman bonificaciones, normalmente, dinero que el Estado adelanta al empresario o empleador a cambio de una contratación bajo determinadas circunstancias.

La maraña de bonificaciones que hay en España es tremenda y compleja. Sólo por ello se justifica la maraña de sindicatos, asesores laborales y abogados laboralistas que viven de tantas y tan complejas normativas, pero esto es lo que hay. Y lo que hay, entre otras cosas, son bonificaciones para la contratación de mayores de 45 años.

Apoyo a los emprendedores

Así, tras la reforma laboral de febrero de 2012, el llamado contrato indefinido de apoyo a los emprendedores, conlleva  bonificaciones si se suscribe con jóvenes, mayores de 45 años,  parados de larga duración o mujeres en sectores donde están subrepresentadas. También si el empresario contrata a su primer asalariado.

La acumulación de estas bonificaciones pueden superar los 7.500 euros en beneficios fiscales y rebajas de cotizaciones a la Seguridad Social por trabajador durante los tres primeros años de la vida del contrato. Ahora bien, el cumplimiento de esas ayudas se somete a un estricto régimen.

Tres años de duración

Ahora bien, el empleador que disfrute de estas bonificaciones “deberá mantener en el empleo al trabajador contratado al menos tres años desde la fecha de inicio de la relación laboral, procediendo en caso de incumplimiento de esta obligación a su reintegro”.

O tres años o no hay un duro.