Contratos

Contratos de prácticas

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Los contratos de prácticas son una realidad presente en todas las titulaciones superiores, tanto en los estudios de formación profesional, como en aquellos universitarios, desde hace varios años, es obligatorio acreditar experiencia para completar la formación como estudiante.

Una oportunidad laboral

Los contratos de prácticas suponen una oportunidad para muchos jóvenes de acceder a un puesto de trabajo, o que contar en el CV con una experiencia que, en otros contextos, sería difícil de conseguir para un recién titulado.

Los contratos de prácticas aúnan formación para el alumno, con un aprendizaje fuera del aula, pero además, cada estudiante cuenta con la asesoría y en apoyo de un profesor que, desde el centro de estudios, coordina la realización de las prácticas, para que sean más provechosas para el alumno. La experiencia no solo debe ser vivida por el estudiante, sino que las prácticas están sujetas a la obligación de realizar una memoria, reflejo de todo lo que se ha aprendido durante en tiempo de prácticas.

Los beneficios de las prácticas no son solo para los estudiantes, muchas empresas ven en estos periodos de formación una buena plataforma para tener una base de datos que trabajadores para el futuro. De hecho, es frecuente que los contratos de prácticas sean el pasaporte a un trabajo dentro de la empresa.

Como cualquier contrato de trabajo, las prácticas están sujetas a las normativas estatales en lo que se refiere a la normalización del puesto de trabajo, cumpliendo con todo lo que dicta la ley sobre contrataciones y prácticas.

Encadenar contratos de prácticas

Las prácticas son una primera aproximación al mundo laboral, pero ello no quiere decir que se conviertan en una experiencia de trabajo en sí mismas, un contrato de prácticas es una oportunidad para aprender, pero cuando se dispone ya de formación para trabajar, resultan inútiles.