Emprender

Diez consejos para triunfar en los negocios

Motivation concept

No era Stephen Covey, pero Zig Ziglar, uno de los gurús estadounidenses de la motivación a la hora de hacer negocios, ha muerto a los 86 años víctima de una enfermedad. Tras vender millones de libros sobre como gestionar tu vida, tu carrera profesional o tu empresa, parece un buen momento para glosar los principales consejos de este pensador que inspiró a millones de profesionales. Lo hacemos con la ayuda de Héctor G. Barnes, de El Confidencial. Muy buenos consejos para intentar averiguar una duda clásica: ¿qué define a un emprendedor?

“La convicción es lo más importante”. En uno de sus artículos, el autor recordaba una frase de Mary Crowley en la que afirmaba que “una persona que cree en lo que hace conseguirá mucho más que mil que solo se muevan por su interés”.

Si le gustas a la gente, te escucharán. Pero si la gente confía en ti, harán negocios contigo”. El carisma y la labia son importantes, pero más aún es gozar de credibilidad entre los que te rodean. Es esa capacidad de labrarse una reputación a prueba de bombas, quizá, lo que diferencie a un embaucador de un hombre de negocios. Por lo tanto, pensar en el largo plazo, aunque sea sacrificando el éxito rápido (en muchas ocasiones, basado en el “toma el dinero y corre”), nos ayudará a alcanzar esos objetivos que parecen inalcanzables.

–“Que las cosas te vayan bien en casa”. Ziglar insistía en que era necesario equilibrar el éxito profesional con la estabilidad personal, uno de los pilares más importantes de su vida.

–“Busca inspiración a diario”. Otra de las célebres sentencias de Ziglar nos recuerda que la motivación es un bien escaso, y como tal, hay que alimentarlo con frecuencia. “La gente señala que la motivación no le suele durar”, apuntaba en una ocasión el autor. “Tampoco los efectos de la ducha, y por eso nos duchamos a diario”. Era su forma de decir que es necesario encontrar cada día un acicate para seguir adelante, que puede encontrarse en aquellas figuras que nos inspiraron en un primer momento, en descubrir cosas nuevas o en volver a aquello que nos interesó en el pasado (para fijar nuestra mirada en el futuro).

La inspiración te pone en marcha, pero son tus hábitos los que te mantienen en movimiento”. A Ziglar le gustaba recordar, por activa y por pasiva, que es en el día a día donde se encuentra la clave del éxito, no en la maravillosa inspiración fortuita. Por ello, es necesario pensar bien lo que vamos a hacer, organizarnos y adoptar las mejores herramientas para alcanzar esos objetivos.

Como ya ocurre en la moda, la carrera profesional está en el dilema entre inspiración y clonación.