Orientación laboral

El jefe ideal

Mean Boss in Office

Seguramente el jefe ideal no existe porque en toda relación jerárquica- donde uno mando y el otro, en principio, obedece- es difícil que se establezcan vínculos afectivos profundos y duraderos. Ahora bien, para tener el jefe que nos merecemos, lo mejor es influir sobre él para mejorar su comportamiento allá donde sea necesario.

Si quiere ser su propio jefe repase las cualidades que debe tener un emprendedor. Si no, no tenga miedo y dígale las cosas claras y con tacto. Detecte de qué tipo es su jefe -según esta clasificación recogida por el diario Expansión- y luego corrija errores. Se lo agradecerá.

TIRANOS. Se creen superiores y tratan de exhibirlo siempre que pueden. Despiadados, absurdos, mediocres, payasos.

ADICTOS AL TRABAJO. No saben irse a su casa y cuando se van es con trabajo. Mandan e-mails de madrugada, son frikis laborales.

ACELERADOS. Van siempre como una moto, se creen eficaces pero están desbordados y desorganizan a los demás. Viven en un caos que provocan ellos mismos.

AGONÍAS. Todo es para ayer; siempre está saliendo todo mal, y lo que aún no se ha hecho seguro que traerá problemas.

FENÓMENO. Un figura, es bueno en todo y todos están encantados. Hace que cualquier problema parezca sencillo, puro sentido común y coherencia.

‘MCGYVER’. Siempre se les ocurre una solución genial. Cuando el equipo está asustado por un problema encuentra de un plumazo siete soluciones.

LÍDER. Es el jefe, se nota que lo es, le gusta serlo y se esfuerza en hacerlo bien. A los demás les supone un apoyo y una tranquilidad enorme contar con él.

MARQUESES. Se creen pertenecientes a una casta especial. Llegan cuando quieren, hacen lo que quieren, se creen imprescindibles y artistas del éxito del equipo.

COLEGUITAS. Quieren ser uno más, no el jefe. Les viene grande el puesto e intentan disimularlo haciéndose pasar por un compañero más y evitando problemas. Pasar tiempo con nuestros colegas nos hace más felices.

MUERMO. Aburridos y sosos. Serían felices sin gente y con un tampón y un sello para visar papeles todo el día, pero alguien los nombró jefes y a aguantar toca.