Emprender

Ideas para emprender: las franquicias

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Emprender es una de las soluciones al creciente problema de paro, ya que es la única forma de asegurarse un puesto de trabajo, en algunos casos también es una oportunidad única para tener un negocio propio y sin jefes ni personas a las que rendir cuentas.

Cuando se piensa en un negocio propio, la idea es siempre la independencia completa y, sin embargo, cada vez son más las personas que aparcan el sueño de un negocio propio y apuestan por las franquicias, que aunque dan cierta libertad, no dejan de estar sujetas a unas normas ya establecidas por el dueño de la franquicia o franquiciador.

¿Por qué franquicias?

Es cierto que una franquicia no es un negocio propio al 100%, pero también es cierto que junto con la adquisición de los derechos de la franquicia se adquieren una serie de privilegios que no son nada despreciables cuando se empieza un negocio.

En primer lugar, la franquicia ya tiene un nombre que el cliente asocia con una forma de trabajar, por lo tanto, es más fácil atraer a los clientes, porque en cierta parte la barrera de la confianza no es tan alta. Al franquiciador le interesa que todas las franquicias funcionen bien, porque está en juego el nombre de su marca, por lo tanto, el asesoramiento y el entrenamiento son parte de los privilegios asociados a las franquicias. Por último, y no menos importante, la publicidad y el marketing no son responsabilidad del franquiciado, sino del franquiciador.

Un negocio propio, pero con las ventajas de una marca reconocida

Es cierto que una franquicia no es un negocio completamente propio, pero una vez pagado en canon de derechos de uso de la marca, se adquieren una serie de privilegios que no tienen aquellos que empiezan un negocio de cero, y la fidelización de clientes no tienen precio.