Orientación laboral

¿Eres un buen comercial?

comercial

Si la respuesta es no, más de vale desarrollar el famoso espíritu comercial que, tan de moda, se ha puesto en los últimos tiempos, porque un estudio sobre ofertas de empleo revela que una de cada cuatro posibilidades de trabajar en una empresa están en este ámbito.

El perfil comercial

Con capacidad de comunicación y de fácil discurso, simpatía natural y don de empatía estas son algunas de las características habituales para un comercial o, al menos, el que se espera encontrar en este ámbito. Para las empresas, contar con un buen comercial, o con un buen equipo de comerciales, en la empresa quiere decir un mayor número de clientes y, por lo tanto, más ingresos directos.

Sin embargo, también es importante recordar que el “músculo” comercial se puede ejercitar y que, en ese sentido, convertirse en un buen comercial es posible con formación específica y, sobre todo, con un poco de práctica.

No todos los comerciales trabajan de persona a persona o con clientes desconocidos, en algunos casos, se trata simplemente de fidelizar o de renovar a clientes que ya se encuentran en el maletín de la empresa, o de ser la “cara” de la empresa cuando un cliente se interesa por los servicios o los productos de esta.

Un sector “cajón desastre”

Muchos demandantes de empleo tiemblan cada vez que, en una oferta de trabajo, ven la palabra comercial. Lo cierto es que tras este rótulo se puede encontrar un poco de todo, desde empresas que buscan comerciales internos hasta empresas que pretenden crecer a base de proponer ofertas en las que el comercial trabaja de forma autónoma, dado de alta como tal, a comisión sin mínimo y con la condición de que tiene que conseguir un mínimo de contratos mensuales para poder cobrar a fin de mes.

¿Alguna vez has trabajado como comercial?