Orientación laboral

Cómo evitar sufrir una estafa laboral

estafa laboral

No es fácil encontrar trabajo, es cierto. La competencia es alta y, sobre todo, los perfiles bajos tienen dificultades para acceder al mundo laboral. Y sin embargo, las facturas siguen llegando, y hay que comer cada día, y hacer frente a pagos varios.

La realidad es que, a pesar de que no hay trabajo para muchos, es imposible no hacer pagos comunes y del día a día, por ello, muchos desempleados buscan “cualquier trabajo” sin analizar las condiciones o sin plantearse si estas son justa, o incluso legales. Y es esta desesperación la que aprovechan muchos para perpetrar estafas laborales, con un objetivo claro: beneficiarse de la desgracia ajena.

Estafas laborales más comunes 

Entre las estafas que más se han extendido en los últimos años, se encuentran las ofertas fraudulentas que tienen como destino el extranjero. Muchos desempleados ven en el extranjero una oportunidad de trabajar y ganar más, pero las ofertas en el extranjero también pueden ser una trampa, sobre todo, cuando se solicitan perfiles bajos y se prometen sueldos muy altos…

Pero no hace falta salir fuera para encontrar estafas, también son muchos los “empresario” que prometen grandes trabajos, sobre todo, dentro del mundo de la construcción, y que desaparecen después habiendo llevado sueños y dinero de trabajadores que solo después se dan cuenta de que han sido estafados.

La última de las artimañas viene en forma de loterías y sorteos, en los que prometen un buen puesto de trabajo, con condiciones muy ventajosas para el ganador de una rifa.

Algunos consejos sencillos

Puede parecer complicado detectar una estafa laboral, aunque hay algunas cosas que se pueden hacer para evitar las estafas en el trabajo:

  • Encontrar información en la red sobre la empresa que ofrece el trabajo, e incluso ponerse en contacto directamente con ellos para asegurar la veracidad de la oferta puede ser una buena solución.
  • Nunca pagar sumas por la posibilidad de trabajar, aunque parezcan cantidades pequeñas, el pago sin “garantías” es una forma clara de estafa, y se esconde bajo nombres como: tasas administrativas, impuestos en el país de destino, gestión de contrato, …
  • Desconfiar de trabajos en los que se especifican poco los cometidos, pero se prometen sueldos altos.

Aunque la situación sea difícil, mejor es esperar al trabajo perfecto, que ver como el dinero desaparece por un fraude laboral.