Formación

El estudio en la adolescencia: Ayúdalos con vitaminas y técnicas de concentración

La adolescencia es el periodo en el que realmente se forma la persona, el niño pasa a ser adulto tras una serie de cambios tanto físicos como psíquicos. Este se define a sí mismo y se crea una personalidad más definida.

Durante el proceso, se producen alteraciones en el comportamiento que pueden llegar a ser un problema general. Se tiende a prestar más atención a los amigos, la pareja y la estética, dejando los estudios, en ocasiones, un poco apartados.

En estos casos, se recomienda acudir a un especialista para que valore la situación, la mayoría recomiendan unas simples vitaminas específicas para estudio sea suficiente, aunque en otras ocasiones, éstas se deberán combinar con técnicas de concentración para evitar que el tiempo de estudio sea tiempo perdido.

A continuación vamos a definir ambas soluciones y veremos cómo pueden ayudar unas vitaminas a dar ese empujón que hace falta, y cómo conseguir que el tiempo que están estudiando sea más productivo con unas técnicas de concentración.

Problemas con los estudios ¿Por qué ahora?

La mayoría de los niños sufren algún cambio relacionado con los estudios en la etapa de la adolescencia. Algunos se centran más porque se dan cuenta de que deben estudiar para el futuro, pero otros, se dejan llevar por las cosas nuevas que van descubriendo, descuidando así sus responsabilidades.

El principal problema de los adolescentes es la falta de concentración y motivación. Para que el chico o chica se centre, hay algunas técnicas de concentración que veremos más adelante, pero para la motivación no existen unas vitaminas mágicas, eso es un trabajo que tienen que desarrollar los padres junto con los hijos, ambos deben trabajar juntos.

Las vitaminas mágicas para motivar a tus hijos

Como decíamos anteriormente, no existe una medicina específica para mejorar la motivación de los hijos, tan solo la ayuda de los padres y la comunicación en la familia. A continuación te proponemos unas acciones que se pueden tener en cuenta para mejorar la motivación en la adolescencia:

Sé comprensivo y muestra tu apoyo: No trates a tu hijo como un niño, ya no lo es, habla de sus problemas, de técnicas de concentración que puede realizar en las tareas diarias y de su futuro, es importante que entienda el por qué de estar estudiando y se fije él mismo unas metas.

Entiende su postura y que note que estás de su parte: Es importante que el adolescente pueda dar su opinión y que esta se valore. En el caso de que no tenga razón, explícale en qué no estás de acuerdo y por qué.

La gestión del tiempo: Enseña a tu hijo a aprovechar bien el tiempo. En ocasiones, tendremos que ayudarle a mejorar la concentración para que el tiempo invertido en el estudio sea productivo. Si vemos que es difícil que se concentre, podemos ayudarnos de vitaminas o complementos alimenticios especialmente indicados para este problema.

Utiliza premios a corto y largo plazo: A todo el mundo le gusta ver su esfuerzo recompensado, en el caso de un adolescente, debemos premiar su trabajo a corto y largo plazo. Establece unas metas conjuntas como aprobar el curso o sacar más de un 7 en un examen, si esto se cumple, déjale salir una hora más, por ejemplo.
A largo plazo, fija unas expectativas altas y apoya a tu hijo en los momentos en los que no se sienta motivado para alcanzarlas.

Las últimas vitaminas a tener en cuenta: Sé paciente con tu hijo adolescente. Intenta entender sus frustraciones y su pasotismo, pero todos hemos pasado en algún momento por ahí y hemos salido. Dale tiempo a que se encuentre a sí mismo y descubra el valor del tiempo.

Técnicas de concentración para el estudio: Aprovechar el tiempo es fácil.

Como hemos comentado anteriormente, los adolescentes no son siempre conscientes de la importancia del tiempo. He visto casos de jóvenes que pueden estar sentados en una silla frente a un libro durante 3 horas y no saber ni una palabra del tema que están estudiando. Esto ocurre porque la mente de los jóvenes es más dispersa y tiende a buscar otros pensamientos más entretenidos que el propio estudio. Las técnicas de concentración en los estudio, ayudan a que la mente esté menos dispersa y por lo tanto, se aprovechen mejor las horas frente a los apuntes.

Antes de empezar a valorar las técnicas de concentración a utilizar, tenemos que ver el espacio donde va a estudiar el adolescente. Lo más recomendable es que sea un sitio apartado donde no se escuchen ruidos y que tenga la luz adecuada, también conviene eliminar todos los elementos que puedan ser motivo de distracción (aparatos encima de la mesa, bolígrafos divertidos, etc.)
Por supuesto, en la zona de estudio no debe haber ningún gadget tecnológico como consolas o teléfonos móviles, esto solo actuará como tentación.

Una vez que tenemos un entorno apropiado, debemos hacer un planning de estudio junto con el adolescente. Él sabrá cuáles son las horas en las que estudia mejor y el tiempo que necesita. Una vez que esté todo planificado, hay que cumplirlo.

Las técnicas de concentración de estudio más habituales, y que mejor resultados generan, son las que combinan la memorización con la realización de esquemas o mapas conceptuales. Aprende a dividir tu tiempo y mezclar ambas técnicas en una jornada de estudio ayuda a que no sea tan agotador y se aprenda mejor.

Si tienes cerca de ti un adolescente con problemas de concentración y que ha bajado su rendimiento en clase, prueba lo que hemos comentado en el post, seguro que puede ayudarte. Recuerda que las vitaminas mágicas no existen, tan solo con diálogo, motivación y el esfuerzo se consiguen progresos.