Contratos

¿Tenemos horarios tercermundistas?

Uno de los factores que se han venido discutiendo desde antes de la reforma laboral (y sobre los que los cambios introducidos por el Gobierno de Mariano Rajoy no han sido lo suficientemente radicales) es el tema de los horarios en España y su influencia sobre la productividad. Se les ha calificado desde irracionales hasta poco ligados a los nuevos usos y costumbres de las nuevas realidades del empleo.

“Irracionales, de país tercermundista”

Según Ignacio Buqueras, presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles (Arhoe), nuestros horarios de trabajo son “Irracionales, de país tercermundista”. Para Buqueras es necesario que “los españoles hagamos mejor uso del tiempo”, adaptar nuestros horarios a los “de cualquier país civilizado”.

Con ese fin, la Arhoe demanda que las jornadas laborales se inicien entre las 7.30 y 9 de la mañana, y terminen “no más allá de las cinco o las seis de la tarde”, con una pausa de entre 45 y 60 minutos para comer.

Menos presentismo, más productividad

Según la OCDE (la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) los españoles pasamos en el trabajo 1.690 horas de media, por debajo de los alemanes (1.413 horas promedio), que nos baten en productividad. ¿La solución según Arhoe? Centrar el salario más en la productividad que en el número de horas que se permanece en el trabajo.

¿Debemos marcar el fin del presentismo (asumir que más horas de permanencia en el trabajo son igual a más horas trabajadas) y apostar más por horas realmente productivas? La crisis que vive el empleo nos dice que sin duda.