ContratosOrientación laboral

La reforma laboral incidirá en el despedido

Al fin se hace realidad la anunciada reforma laboral instrumentada por el Gobierno de Mariano Rajoy, y ésta no se centra en los salarios, los impulsos a la contratación o la formación profesional de los parados, sino lisa y llanamente en el abaratamiento del despido.

Las protestas no se han hecho esperar, y desde Valencia han llegado imágenes dramáticas del tratamiento que las autoridades van a dispensar a quien a partir de ahora se llama “el enemigo”.

¿Cuáles serán los efectos inmediatos de la reforma laboral? Con el abaratamiento del despido, nos tememos que no va a cumplirse la profecía de la patronal COEO en el sentido de que si es más barato despedir, se despedirá menos”. Nos tememos que, a pesar de la enjundia con la que se proclama esa extraña verdad, es poco probable que esa promesa se mantenga…

Mucho menos creemos que sea beneficiosa esa idea que desde el Gobierno se comentó en el sentido de que con una mayor facilidad de ser despedidos, los trabajadores van a esforzarse en conservar sus empleos… Esa temor ya existe, y no depende del esfuerzo de cada trabajador el que conserve o no su empleo, por más que se haya ponderado sobre la productividad.

En realidad, las reformas van a traducirse en más paro, más despidos… con menos prestaciones. Sorprende que las primeras reacciones desde las patronales acerca de este regalo que se les hace para echar fuera el “lastre” venga por el lado de su temor a que los desempleados abusen de las prestaciones, y la necesidad de adoptar un modelo donde el primer rechazo a una oferta de empleo signifique la anulación de las prestaciones.