Emprender

Lecciones prácticas para el emprendedor

inversor

Aunque todo el mundo habla de emprender, ya hemos que comentado que montar una empresa no es fácil. Muchas de las recién nacidas ni siquiera llegan al año de vida. La mayoría no cumplirán ni siquiera cinco años. Y a pesar de ellos, muchos valientes se van a lanzar para ganar dinero sirviendo a sus conciudadanos. Aquí van algunas otras lecciones prácticas que ha aprendido la bloguera La Madre Tigre en su proyecto empresarial

6. Las cosas claras y el chocolate espeso

No mientas a tus inversores sean quienes sean. Un inversor es un compañero de viaje y es mejor que tenga toda la información a su alcance desde el principio para evitar futuros problemas. No ocultes tus debilidades ni exageres tus fortalezas. Sé honesto y así verás si tu negocio es realmente invertible. De nada te sirve conseguir capital con mentiras o exageraciones.

7. Paga en especies

Una de las cosas más difíciles es conseguir talento. Tú puedes ser muy experto en algo en concreto pero es casi imposible que reúnas la experiencia suficiente en todas las áreas de un negocio. Las start-ups suelen ir siempre justas de dinero por lo que suele ser difícil subcontratar gente buena. Asóciate con expertos en las áreas en las que tú flojeas y ofréceles una participación generosa en la empresa.

8. Tu plan de negocio es un ser vivo

Nada es más perecedero en una start-up que un plan de negocios. Debes revisar el tuyo periódicamente. Haciendo números verás muchos de los puntos flojos de tu modelo de negocio, serás consciente de las limitaciones de tiempo y recursos que tienes, y podrás obrar en consecuencia.

9. Reserva fuerzas para el siguiente paso

Uno suele empezar su andadura como empresario con mucho ímpetu y toda la ilusión del mundo que va desgastándose por el camino. Normalmente uno no ve más allá del lanzamiento del producto pensando siempre que la fase de desarrollo es la más dura. No es así. La verdadera lucha empieza con tu primer cliente o usuario.

10. Trabaja con gente de tu talla

Una start-up es una empresa que vive en constante precariedad por falta de recursos ya sean humanos o económicos. Si tienes que subcontratar ciertas labores a otras empresas asegúrate siempre de que son empresas de tu talla para las que tú eres un cliente importante.

11. Prepárate para salir de tu zona de confort

Cuando uno emprende tiene que asumir más de una función en la empresa. A veces incluso todas. Uno suele emprender en algo que le apasiona y que además se le da bien pero el día a día de tu empresa puede llevar un ritmo diferente y requerir de otras labores en las que no te sentirás tan cómodo.

12. Haz acopio de humildad

Si hay una constante en el día a día del emprendedor son los errores. Es difícil dar un paso sin equivocarse. Hay que conservar el humor para reírse de uno mismo, la ilusión para tirar para adelante a pesar de los pesares y la humildad para saber rectificar cuanto antes.