Formación

Lengua de señas para personas con audición descendida (II)

American sign language alphabet

Continuando con la primera entrega, podemos hablar de este tema en términos de “lengua” porque el lenguaje de señas tiene una estructura, características particulares  y una gramática, al igual que la lengua oral, no es un código.

Código podríamos llamar al Braille y el Morse, ya que son representaciones escritas de un lenguaje oral. Este lenguaje es ilimitado. Las señas se pueden combinar entre sí, logrando así frases nuevas, al igual que cualquier otra lengua. Todos los temas pueden ser expresados por señas.

No es lo mismo el lenguaje de señas que el alfabeto dactilológico; éste es un elemento de la lengua de señas ya que se puede usar para deletrear un nombre que no tiene una seña. Para hablar se utiliza todo el cuerpo no solamente las manos. Las señas no varían, varían los gestos de las personas. Las personas  deben conocer las señas para poder usarlas para comunicarse.

Con el paso del tiempo las lenguas van sufriendo cambios, al igual que cualquier lengua viva.

Se le dice personas sordas bilingües a quienes se han desarrollado con el lenguaje de señas y han aprendido el lenguaje oral como segunda lengua pudiendo usar cualquiera de ellas correctamente.

El deseo de comunicación es el factor determinante para aprender este lenguaje. No tiene nada que ver la personalidad, ser extrovertido o expresivo; esto no significa que vayas a aprender más rápido, sólo impacta la voluntad de hacerlo.