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Maquinas sustitutivas de empleos

Maquinas sustitutivas de empleos

La pregunta es: ¿estamos preparados para un mundo en el que la mitad de la población adulta no trabajará por culpa de las maquinas? En esta gran recesión, después de un gran shock tecnológico, la economía restablece que sí puede ofrecer puestos de trabajo para todos aun habiendo maquinas sustitutivas de empleos, pero puede que nunca suceda.

A nivel mundial

Los augurios son todo. La economía de EE.UU. no ha generado muy pocos puestos de trabajo en un repunte desde que comenzaron los registros de maquinaria. En Gran Bretaña, se han realizado gráficos en curso con ingresos bajos y medios, y observa que Gran Bretaña ya tiene la segunda mayor proporción de empleos de baja remuneración en el mundo desarrollado.

Las cifras de desempleo formal, han aumentado durante cinco años desde que comenzó la crisis, y no reflejan la magnitud en que la economía no es la entrega de un buen trabajo.

La economía se recuperará, pero ¿Qué pasará después?

La explicación es que la economía todavía se está recuperando de los efectos de la crisis financiera y la gran proyección de acompañamiento de la deuda privada. Sin embargo, las economías tienen una capacidad de resistencia incrustada. Habrá una “recuperación” económica. Pero esto plantea la pregunta: ¿qué pasará después?

El desafío de las próximas décadas no es la deuda o de la competencia de China, sino las dramáticas transformaciones que la tecnología está produciendo. La transición a la economía automatizada que implica la robotización, no ha hecho más que empezar. La invención de la impresión 3D, en el que cada casa u oficina estará equipada con una impresora en casa que puede arrojar las mercancías que queramos, desde zapatos a las píldoras, anticipa un mundo llamado automatizado. Ellos harán todo lo posible por nosotros, lo que elimina la necesidad de mucho trabajo. Los únicos puestos de trabajo serán el escrito, el software y la construcción de los “hacedores“, creando una bifurcación del mercado de trabajo que ya es perceptible.

Todavía no hay nuevas tecnologías de transformación

No es sólo que la automatización y la robotización están llegando, sino que no hay nuevas tecnologías de transformación que valgan la pena para que puedan automatizar. Todas las necesidades humanas son obvias: para moverse, para tener poder, para comunicar y muchas se han resuelto a través de los coches, aviones, teléfonos móviles y ordenadores. No hay nuevas tecnologías de transformación que nos lleve hacia adelante, mientras que las antiguas actividades ya están robotizadas y automatizadas; y los robots han tomado los mejores trabajos.

Es una visión muy torcida del futuro con poco reconocimiento de las oportunidades. El crecimiento de las tecnologías de transformación no está perdiendo fuerza: el conocimiento científico explota y cruza nuevas fronteras, se acelerarán. El siglo XXI será testigo de avance más tecnológico y científico que en los últimos 500 años. El ritmo de cambio sin duda se está acelerando, los modelos de negocios ya se han convertido en obsoletos en menos de 20 años, y esa cifra va a caer aún más. Pero las necesidades humanas son infinitas.