Formación

¿Para qué sirve la formación?

En la actual coyuntura del mercado laboral se habla mucho acerca de la relevancia de la formación profesional como un elemento esencial para combatir el desempleo y para aumentar la empleabilidad (el atractivo de un trabajador para una empresa, su utilidad intrínseca como profesional).

¿A qué se llama formación profesional? ¿Y para qué sirve y en qué consiste exactamente?

Podemos definir a la formación profesional como aquellas prácticas y aprendizajes que dotan al trabajador de mayores herramientas para resolver los problemas y situaciones con las que se enfrentan en su jornada. Se trata de acciones formativas que no sólo mejoran la productividad, sino que preparan al trabajador (o al parado) para un mejor horizonte profesional.

¿Todas las acciones formativas dadas en el centro de trabajo son formación profesional? No necesariamente, aunque sirven para cimentarla. Sin embargo, entre más seria y sistemática es un curso de formación profesional, mayores sus beneficios.

Por ejemplo, un curso de idiomas. Se imparte para que una persona que da atención al público se maneje con fluidez ante extranjeros, pero beneficie al trabajador en la medida que le aportan conocimientos útiles más allá de su puesto actual.

El ideal es que la formación profesional vaya más allá de los ámbitos inmediatos del empleado.

Una formación profesional adecuada y eficiente puede llevar, incluso, a la reconversión laboral: el empleado de atención al público, gracias a su nuevo dominio del inglés, se convierte en guía de turistas.

Además, la formación profesional debe brindarse en un entorno dinámico, que permita al trabajador recibirla, pero sin la interrupción de sus labores productivas.