Orientación laboral

¿Pueden los Notarios practicar el arbitraje?

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La intervención del Notario en todo arbitraje no se debe presenta directamente como si fuera un árbitro, sino dentro de una función más amplia en la que aparece en dos facetas o momentos distintos.

a) En la prevención de los mismos.

b) En la solución de las controversias ya surgidas.

En principio no existe ningún motivo para que el Notario no pueda intervenir en este tipo de justicia alternativa en cuanto que  las reglamentaciones de los notarios no lo prohíben y siempre ha estado bien aceptada por la sociedad.

Sin embargo, diversos notarios de Barcelona nos comentan que en ocasiones la Ley lo ha impedido. Como fue por ejemplo con la Ley Catalana 1/2001 de 1 de 25 de marzo sobre la mediación en la que exigía que la mediación sea ejercida por un Abogado en ejercicio, o Psicólogo pedagogo, Trabajador social o un Educador social.

Sin embargo, en la tradición del arbitrio español, el Notario fue siempre designado como árbitro en los siguientes casos:

– En las Leyes de Enjuiciamiento Civil y en la Ley de arbitraje privado de 1.953.

– Legislativamente al Notario se le han asignado actuaciones decisorias en los casos de: actas de notoriedad, ejecuciones hipotecarias extrajudiciales, declaraciones de herederos, aparte la tendencia expansiva en la jurisdicción voluntaria; la posibilidad de ser albaceas y contadores partidores; sin contar que en su función asesora a diario se busca incluso su intervención como eficaz mediador.

– La sociedad consideraba congruente este cargo de árbitro cuanto su función le revestía el papel de ser independiente e imparcial.

– El Notario no se limitara a ser un testigo ya que sin dejar de ser imparcial, busca consejo penetrando en el asunto jurídico en busca de soluciones justas y adecuadas a las circunstancias.

Sin embargo, la Ley de 1.988 vetó para el cargo de árbitros, en el artículo 12.4 a los Notarios en una prohibición contraria a la tradición en el Derecho comparado. Sin embargo, tanto el legislador como la sociedad han recurrido y seguirán acudiendo habitualmente a los notarios dejándoles misiones de imparcialidad e incluso decisorias, sobre la base de su conocimiento jurídico y su independencia y prestigio.