Orientación laboral

Se planea que parados hagan labores sociales

Desde Empleo se ha lanzado la propuesta de que los parados que no reciban algún tipo de formación profesional sean destinados a la realización de labores sociales.

Desde el Ministerio de Empleo y Seguridad Social se ha lanzado una propuesta dirigida a las Comunidades Autonómicas para que consideren el empleo de parados que no estén asistiendo a cursos o actividades de formación profesional.

Desde Empleo se asegura que no se trata de una propuesta nueva, y que ya estaba considerada dentro de la Ley de Trabajo, y que es un modelo utilizado en muchos países. Además de que (asegura la Ministra Fátima Báñez)  se trata de una oportunidad para que todos los miembros de a sociedad participen en la solución de la Crisis.

Como era de esperarse, antes que desarrollar la mecánica en que operaría este sistema (en donde se asume que el parado recibiría la prestación a cambio de su trabajo social), el debate en el Congreso se ha centrado en sí los parados se podrán negar a participar del plan.

¿La radicalización del parado es una forma efectiva de presión para reducir el desempleo? Desde las patronales y el Congreso no dejan de escucharse voces que demandan mayor utilidad y compromiso de parte de los desempleados que reciben prestaciones, en el entendido que todos los parados serían parte de esa temible figura del español que cobra por no trabajar…

¿Esa presunción es correcta? ¿Hay datos fiables que permitan asumir que todos los desempleados merecen ese trato y han de conducirse de un modo que obliga a una legislación más restrictiva de sus derechos? ¿Hay que buscar, a toda costa, que al parado se le obliga a realizar tareas de “utilidad”?

Creemos que no.