Contratos

Temporalidad: el enemigo del trabajo en España

A pesar de lo que no se han casado de señalar los lobbies y empresarios que creen que el mayor enemigo del mercado laboral en España es el seguro del desempleo, y que según estas voces reconocidas produce ese deseo en la gente de no buscar trabajo y verse mantenidos por el gobierno, lo cierto es que el principal obstáculo al que se enfrenta la generación de empleo en España es la temporalidad.

La temporalidad ha permitido que en los últimos cuatro años se destruyesen 1,5 millones de empleos por la mera extinción de sus contratos.

En este momento, casi un tercio de las personas que trabajan en Espala están sometidas a contratos temporales (bajo la figura de contrato de obra o servicio y el eventual). Es decir: un tercio de la plantilla en España está por dejar sus empleos al final de sus breves contrataciones… que, además, señalan que no recibirán indemnizaciones, ni prestaciones importantes (pues no han temido tiempo de cotizar).

Además, la temporalidad afecta la productividad e inhibe la formación profesional, pues impide el desarrollo del trabajador.

Por ello, desde diversas tribunas, se aboga por que la reforma laboral incida sobre los contratos: que vuelva más cara la contratación temporal o que extinga el contrato definido, con la emergencia de un único tipo de contratación indefinida.

Es vital que en España se acabe con esta cultura de la temporalidad, o el mercado laboral seguirá siendo un carrusel donde unos se bajan y otros suben, sin más que un mareo para todos.