En el extranjero

Alemania comienza a cerrar las puertas

Alemania se había convertido en uno de los puertos preferidos por aquellos españoles que decidieron buscar trabajo más allá de a sus fronteras. Se debía a varias razones.

Primero, por las ferias de empleo realizadas el año pasado en varias ciudades y universidades españolas, debido al interés de la administración alemana en cubrir su déficit de ingenieros con talento español.

Segundo, un rumor, debido a vagas declaraciones de la ministra alemana acerca de la posibilidad de que Alemania diera empleo a españoles, siempre que dentro de nuestras fronteras se implementasen nuevas políticas de productividad.

El tercero es, el oasis económico que supone Alemania dentro de la situación de la Unión Europea. Para muchos españoles, el idioma y la cultura ya no suponen una barrera atemorizante, y junto con los griegos, son el grueso de la nueva inmigración en la república germana.

Un cuarto aliciente es que los europeos recién llegados y sin empleo, podían recibir una ayuda económica que significaba un respiro hasta que el emigrante se hacía con un nuevo trabajo.

Sin embargo, la eficiencia alemana ya tomó cartas en el asunto, y el día de hoy anunció que suspende la ayuda a los europeos que lleguen sin un empleo: la ayuda Hartz-IV queda sin efecto.

Esta ayuda provenía de un fallo de la Corte Federal Social de octubre de 2010 que autorizaba a los inmigrantes de cualquiera de los 17 países que firmaron el tratado de la Convención de Asistencia Médica y Social (EFA) a solicitar el beneficio de desempleo en cualquiera de esos países mientras buscan trabajo.

Alemania aclara que toma esta medida para dar a todos los ciudadanos dentro de sus fronteras las mismas oportunidades, pero creemos que se trata de una medida que apunte a un endurecimiento de las condiciones migratorias.

Desde luego, hay que tomarlo como una alerta.