En el extranjero

Noruega: no es petróleo todo lo que reluce

Es bien sabido que la emigración, como en los años 60 del siglo XX, vuelve a estar de moda en España, especialmente para los más jóvenes, una generación “sobretitulada” –que no siempre “sobrepreparada” – para las que las cosas están especialmente duras en España y otros países del sur de Europa como Portugal o Grecia.

Uno de los destinos favoritos de esa emigración es Escandinavia y, más concretamente, Noruega, único país relacionado con los vikingos –los otros son Suecia, Dinamarca y Finlandia- que no está integrado en la UE y, por cierto, el más rico de ellos. Nadan en petróleo, los muy afortunados, y el trabajo, sin ser fácil, al menos existe. Más de lo que se puede decir en España.

A pesar de ello, que nadie crea que llegar a Noruega, ni a ningún otro lado, es llegar y besar el santo. Por lo tanto, ahí van unos consejos para que buscarse la vida en Oslo o Bergen no resulte un fiasco:

-Infórmate en los consultados de Noruega en España sobre qué sectores de trabajo son los más dinámicos en ese momento. Igual sus aptitudes son de las más demandadas (o no)

-Ve con un billete de vuelta o dinero para comprárselo. Ya son algunos los españoles que no han tenido suerte en el frío norte.

-Y, lo más importante, no viajes si no sabes algo de inglés (asumimos que el noruego no es lo tuyo) o tienes una buena red de contactos que te ayudarán a integrarse en Noruega. Sin inglés en ese país no se puede trabajar, por ejemplo, de camarero.

Sigue nuestros consejos y, seguramente, evitará quedarse atrapado en el Norte.