En el extranjero

Trabajar en verano en el extranjero

trabajar en el extranjero

¿Un primer empleo? ¿Aprender y trabajar? ¿Conocer un nuevo idioma? ¿Añadirlo al CV? Cada año son miles los jóvenes que pasan una breve – o no tan breve – estancia en el extranjero con el objetivo de aprender un nuevo idioma y hacerse más independientes.

Los cursos de inglés, las clases de alemán… son la excusa perfecta para disfrutar de un poco de tiempo en otro país, pero, a la opción de “solo estudiar” se una otra más: la posibilidad de trabajar en el extranjero durante el verano.

Trabajar en verano en el extranjero

No se trata de buscar una oferta de trabajo y de probar suerte o de encontrar el empleo y después adaptar los horarios de clase al tiempo libre, se trata de packs completos que incluyen un trabajo que compaginar con clases de la lengua que se quiere aprender.

Trabajar como au-pair, el trabajo de camarero, o en hoteles o los empleos de prácticas en distintas empresas son los más habituales entre ellos y, por lo general, se trata de trabajos a media jornada, con una retribución y que permiten mantener el ritmo de las clases al tiempo que se practica el idioma en un contexto real y en contacto con nativos.

Una garantía de seguridad

Por lo general, para este tipo de viajes se necesita un nivel medio del idioma del país, ya que hay que tener en cuenta que en el empleo será necesario, como mínimo, saber comunicarse con aquellos con los que se trabaja. Además, este tipo de viajes de trabajo y estudio suponen algunos gastos “extra” al principio, aunque siempre con la garantía de que, al llegar, estará todo organizado.