De temporada

Trabajar en la recolección de setas

recolección de setas

Pocos alimentos son tan típicos del otoño como las setas. Níscalos, robellones o champiñones son un tipo de hongo que crece de forma natural en zonas boscosas, sobre todo, después de las lluvias.

Recolectarlos es un actividad muy divertida y que se puede realizar en familia, pero cada vez son más los municipios que no permiten la recolección descontroladas y, para ello,  se habilitan licencias especiales que acreditan a su portador como una persona que conoce la mejor forma de recolectar setas de variedades comestibles, respetando el entorno.

Trabajar recolectando setas

Junto a la recolección para el consumo propio, cada vez son más los gourmets y sibaritas que quieren disfrutar de las setas y hongos, pero que, por distintos motivos no pueden ir a recogerlas.

Por ello, es cada vez más frecuente que los mercados busquen a proveedores, o lo que es lo mismo a particulares que se dediquen a la recolección de setas para terceros.

Se trata de una actividad que requiere varias horas al día, pero, sobre todo, mucha experiencia a la hora de recolectar hongos y setas, ya que no todas las variedades son comestibles y algunas podrían incluso ser mortales para quienes las ingiriera.

Un trabajo con toda la seguridad

El trabajo en la recolección de setas puede desarrollarse como trabajo autónomo o como trabajo por cuenta ajena, pero en cualquiera de los casos, es necesario disponer de una licencia emitida por el organismo competente del municipio en el que se pretende desarrollar la actividad.

Del mismo modo, permisos de los propietarios de la finca y el carnet de manipulador de alimentos son necesarios para desarrollar la actividad de recolección con fines de venta.

¿Participarás este año en la recolección de las setas?

  • Pingback: Tipos de setas comestibles » Blog Lujo