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Trabajo de cuidador de la familia

Trabajo de cuidador de la familia

Los empleados olvidados

El cuidado no remunerado de los familiares discapacitados, enfermos o ancianos y seres queridos como los hijos,  es a menudo una tarea física y emocionalmente difícil para el individuo. Los cuidadores informales no sólo reducen la carga sobre el sistema de atención social y por lo tanto, la economía, pero a menudo lo hacen con muy poco apoyo (financiero o de otro tipo) por sí mismos. Este grupo también son a menudo excluidos del mercado de trabajo, que proporciona 50 o más horas de atención a la semana, más de las horas de trabajo a tiempo completo.

Los datos

Para aquellos que tienen menos horas de las responsabilidades familiares, la falta de flexibilidad en el lugar de trabajo también puede hacer que el trabajo continué imposible. Una encuesta realizada por cuidadores en 2011, encontró que el 44% de los cuidadores habían sido empujados a la deuda como consecuencia de los costes adicionales de cuidado o por abandonar el trabajo o la reducción de horas de trabajo para prestar atención.

Este no es un pequeño problema, el censo de 2011 identificó que el 10 por ciento tuvo un papel de cuidador, con más de un tercio dando 20 horas o más a la atención de una semana. Se estima que se ha perdido a la economía a través de las personas que abandonan la vida laboral para cuidar a los demás. Y la cohorte de los cuidadores es probable que aumente debido al impacto del envejecimiento de la población con más adultos mayores en España, y se predice el crecimiento en las personas con enfermedades concomitantes crónicas.

Las mujeres las más perjudicadas

Las brechas en el empleo también tendrán un impacto sobre las disposiciones y los ahorros de pensiones. Como era de esperar, los mayores perdedores en términos de mercado de trabajo son mujeres, con mayor número de cuidadores en edad de trabajar que de hombres en el cuidado de la responsabilidad,  en el grupo de edad 45-59 años.

Este es un desafío que los empleadores y los políticos tienen que tomar en serio si no quieren seguir perdiendo una parte importante de la fuerza laboral. Los esfuerzos deben hacerse para asegurarse de que las personas con responsabilidades familiares reciben apoyo para permanecer en sus puestos de trabajo por los empleadores que ofrecen flexibilidad allí donde se necesita y donde pueden, en términos de horarios flexibles y permitir permisos de emergencia (vacaciones anuales a corto plazo) cuando surgen situaciones de emergencia. Los trabajos deben diseñarse de manera que se tengan en cuenta esta futura probable. Los gerentes tienen que animar a los empleados a hablarles de estos temas y de sus necesidades para que puedan ser trabajados en conjunto.