Formación

Traductor e intérprete… ¿es lo mismo?

Traductor e intérprete… ¿es lo mismo?. Hace poco tiempo un lector nos compartió esta inquietud, surgida a su vez en una de sus clases (vale aclarar que está realizando un curso de subtitulación para traductores) y que me ha parecido bien interesante para abordar aquí en nuestro blog. Respondiendo rápidamente la pregunta, para luego desarrollar con profundidad los conceptos, señalo que no, definitivamente no es lo mismo a pesar de que son profesiones muy emparentadas y afines.

Es más: en cierto modo, para ser intérprete tienes que ser un muy buen traductor y sumar algunas otras destrezas. Para no entreverar las cosas, hoy nos dedicaremos principalmente a definir o dibujar el perfil de un traductor ya que dejo enfáticamente claro que la traducción de un lenguaje y una interpretación de un idioma que significan lo mismo.

La Traducción se destaca o define como el procedimiento de comprender el significado del texto determinado y, posteriormente, sosteniendo plenamente sentido con exactitud, fabricar o escribir un texto adicional en otro idioma. En la interpretación, en cambio, hablamos de un procedimiento por el que se pretende explicar algo que no es inmediatamente obvio.

Si me pides una definición algo general, pero que se comprende muhy bien, te digo que se puede afirmar que el traductor está perfilado fundamentalmente al trabajo escrito, así como el intérprete está mejor entrenado y más capacitado para el trabajo verbal. No puedo dejar de señalar que  el trabajo del traductor o intérprete profesional, una vez que se logra generar una reputación, para  este tipo de profesiones está creciendo casi todos los días.

En nuestro próximo post dedicado a este tema, abordaré con mayor profundidad el rol del intérprete.